Sí, podemos solucionar el cambio climático [R21]

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El problema del cambio climático se genera, principalmente, porque somos mas de 6 mil millones de personas en el mundo que, con nuestros quehaceres diarios, contaminamos y generamos CO2. Si bien las cantidades emitidas por cada individuo, de forma particular, no son una amenaza, la suma de todas las emisiones de todos los habitantes del planeta constituye una seria amenaza para el equilibrio de nuestro planeta. Pero en el origen del problema, también reside la solución. una vez que entendemos que la acción combinada de los seres humanos puede destruir al planeta, descubrimos también que puede salvarlo. Es alentador pensar que la solución es posible y que para lograrlo no se requiere de un gran esfuerzo individual: con sólo ser un poco más responsables y modificar algunas conductas diarias, lograremos un gran cambio en el corto plazo, ya que la suma de estas pequeñas acciones individuales, multiplicada por millones, es el gran cambio que necesitamos. Por esta razón, es sumamente importante que comentes estos temas con tus amigos y familia, para que todos se sumen al cambio. Somos el problema, pero también la solución.

TIPS

La actividad humana genera seis Gigatoneladas de dióxido de carbono al año, pero la Tierra sólo puede reciclar tres. El resto se acumula cada año en la atmósfera intensificando el efecto invernadero. Por eso es importante limitar nuestras emisiones de forma inmediata. Es fundamental entender que cualquier contribución por chica que parezca es muy importante. Todos los consejos aquí descriptos no sólo ayudarán a combatir el cambio climático, sino que también significarán un gran ahorro en tus gastos y una mejora en tu calidad de vida.

EN LA CASA

ILUMINACIÓN

Apaga las luces cuando no las necesites. Apagar 5 luces en pasillos y habitaciones de la casa cuando no las usas puede evitar unas emisiones anuales de 400 kg. de CO2. Haz que el último que deja el lugar de trabajo sea responsable de apagar las luces y los aparatos eléctricos.

Utiliza tubos fluorescentes donde necesites más luz y esté encendida muchas horas; por ejemplo, en la cocina.

Utiliza bombillas (o lamparitas) de bajo consumo. Una sola de ellas puede evitar unas emisiones anuales de 400kg de CO2. Además duran 10 veces más que las bombillas (o lamparitas) convencionales. Si bien cuestan más que las comunes, resultan más económicas a lo largo de su vida útil dado su mayor duración y consumo menor.

En la medida que puedas cambia a lámparas de LED. Estas lámparas son el futuro de la iluminación, tienen una vida útil de unas 100 000 horas, funcionan durante años sin producir ningún residuo, ni la consiguiente contaminación y por sobre todo ahorran muchísima energía.

Limpia de vez en cuando las bombillas y las pantallas, el polvo reduce la luminosidad.

Deja que la luz del sol entre en casa. Reduce tus emisiones de CO2 y ahorra en tu factura eléctrica aprovechando al máximo la luz natural.

Los colores claros en las paredes, techos y suelos, y la colocación de espejos para reflejar la luz del día, te ayudaran para aprovechar mejor la iluminación natural y reducir la artificial.

Regula la iluminación a tus necesidades y da preferencia a la iluminación localizada: además de ahorrar energía conseguirás ambientes más confortables.

AHORRO ENERGÉTICO

Compra aparatos con etiquetado energético de la clase A o B, cuyo consumo energético está optimizado.

No dejes los aparatos eléctricos en modo stand-by (espera). Utiliza la función on/off del propio aparato. Un televisor que permanece encendido durante 3 horas al día (el promedio de horas que vemos la televisión), y en modo stand-by las 21 horas restantes, consumirá aproximadamente el 40% de la energía total en el modo stand-by. Una buena en estos casos es la utilización de “zapatillas” para conectar todos los equipos de audio y tv de la casa. De esta forma, podrás apagarlos todos de una vez sin tener que desenchufarlos al salir de tu casa.

De esta forma ahorrarás hasta un 10% en el consumo eléctrico (aproximadamente 200.000 W al año).

Desconecta el cargador del celular cuando no lo utilices. Incluso cuando no está conectado al teléfono, consume electricidad. Existen cálculos que señalan que el 95% de la energía se pierde cuando dejas el cargador enchufado todo el tiempo.

Apaga la computadora cuando estés fuera de la oficina durante reuniones largas o a la hora de la comida. Así, podrás ahorrar hasta un 20% en el consumo eléctrico diario.

CALEFACCIÓN

Reduce la potencia de la calefacción. Bajando la temperatura sólo 1°C puedes reducir tu factura entre un 5 y un 10% y evitar hasta 300 kg de emisiones de C02 por hogar por año.

Programa el termostato para que, durante la noche o cuando no estés en casa, baje la temperatura, y cuando te despiertes o vuelvas a casa la temperatura sea agradable de nuevo. Esto reducirá la factura entre un 7 y un 15%.

Mejora el aislamiento de la casa, ya que la mitad de la energía que se consume en un hogar, escapa por ventanas, rendijas o puertas. Aislar es, por lo tanto, la palabra clave para ahorrar energía.

Instala ventanas de doble acristalamiento. El 40% de las fugas de calor de la vivienda se produce a través de las ventanas: el doble vidrio reduce esas pérdidas a la mitad y te permite ahorrar un 20% de la energía que gastas en calefacción. También evitarás ruidos molestos del exterior y conservaras por mas tiempo la temperatura interior. Esto es tanto para calentar como para enfriar la casa.

Instala burletes adhesivos en los cierres de ventanas y puertas. Te permitirán ahorrar entre un 5 y un 10% de energía que es el calor que se escapa justamente a través de las rendijas y cierres de las ventanas y puertas exteriores.

Abre las ventanas sólo el tiempo necesario para renovar el aire de una habitación. Si las dejas demasiado tiempo abiertas, perderás el calor o frío que has generado. Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire y se malgasta energía.

Intenta que la temperatura de la casa se mantenga siempre ligeramente por debajo de los 20˚C. Recuerda que cada grado que aumentes la temperatura de la calefacción estará consumiendo entre un 5 y un 7% más de energía.

Cierra las persianas y cortinas por la noche: evitarás importantes pérdidas de calor o frío.

No dejes escapar el calor de tu hogar. Cuando ventiles la casa, abre las ventanas sólo unos minutos. Si dejas una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante los seis meses de más frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2.

REFRIGERACIÓN

Mantén el frío con un ventilador. Los aparatos de aire acondicionado consumen mucha energía: un aparato de aire acondicionado en una habitación de tamaño mediano funciona a 1.000 vatios, generando emisiones de unos 650 gr de CO2 aproximadamente por dia. Los ventiladores son una buena alternativa. Si no, utiliza el aire acondicionado moderadamente y busca los modelos más eficientes (con etiquetado energético A o B).

COCINA

Hierve la cantidad justa de agua. Si hierves solamente el agua necesaria para tu taza de té, ahorrarás una gran cantidad de energía.

Tapa la olla mientras cocinas. Así ahorrarás mucha energía al preparar el plato. Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran alrededor de un 70% de energía.

Las cocinas eléctricas consumen tres veces más energía que las de gas.

Cuando puedas, prefiere el microondas al horno.

Evita abrir la puerta del horno cuando se lo esté utilizando. Cada vez que la abres se pierde, como mínimo, el 20% del calor acumulado en su interior.

Aprovecha el calor residual del horno apagándolo unos cinco minutos antes de terminar de cocinar los alimentos.

Procura aprovechar al máximo la capacidad del horno y cocina, si es posible de una vez, el mayor número de alimentos. Para cocciones superiores a una hora, no suele ser necesario precalentar el horno.

Descongela los alimentos dentro de la heladera. Evitará el consumo de energía del horno o del microondas para descongelar.

HELADERA

No pongas en la heladera alimentos calientes o templados. Ahorrarás energía si dejas que se enfríen primero.

Mueve tu heladera. Si está cerca del fuego o la caldera, consumirá mucha más energía que si está apartada de ellos. Si no puedes reacomodar los muebles y artefactos de tu cocina, averigua para colocar algún aislador térmico entre ambos, eso ayudara mucho en la eficacia del funcionamiento de cada aparato.

Limpia el polvo de las bobinas que se encuentran detrás de tu heladera para ayudar a dispersar el calor y mejorar la eficiencia energética. ¡Una heladera con las bobinas sucias puede gastar un 30% más de electricidad!

La temperatura recomendada para una heladera es de 1 a 4º C y la del congelador, de -18º C. Cada grado por debajo de estas temperaturas no influye en la buena conservación de los alimentos, pero sí incrementa el consumo energético en un 5%.

Descongela la heladera antes de que la capa de hielo alcance 3 mm de espesor. Esto hará que se aproveche mas el frío de tu congelador.

Abre las puertas de la heladera y el congelador el menor tiempo posible para evitar que el frío se escape. Unos segundos bastan para perder buena parte del frío acumulado.

La utilización de una heladera etiquetada con la letra A, en función de su eficiencia energética, reduce 81 Kg. de CO2 anuales en comparación con una C.

LAVADORA

Utiliza la lavadora solamente cuando tengas suficiente ropa como para llenarla. Tampoco hace falta poner una temperatura demasiado alta. Hoy en día los jabones son tan eficientes que limpian la ropa a bajas temperaturas.

Limpia regularmente el filtro de la lavadora: funcionará mejor y ahorrará energía.

SECADORA

Utiliza la secadora solamente cuando sea absolutamente necesario. Cada ciclo de secado produce unos 3 kg de emisiones de CO2.

Secar la ropa de forma natural es sin duda la mejor manera de hacerlo: la ropa durará más y la energía utilizada es gratis y no contaminante.

LAVADO DE VAJILLA

Modera el uso del lavavajillas. Procura usarlo cuando esté completamente lleno.

Hoy en día los detergentes limpian la vajilla a con agua a bajas temperaturas.

Lavar los platos con la canilla abierta consume enormes cantidades de agua, y esto se puede evitar fácilmente usando un tapón para la pileta de lavar.

AGUA Y BAÑO

Dúchate en lugar de bañarte. Consumirás cuatro veces menos energía y podrás ahorrar entre 100 y 200 litros de agua. (y estarás igual de limpio!)

Cierra bien la canilla cuando te cepilles los dientes y ahorrarás varios litros de agua (entre 10 y 20 litros). Podes usar un vaso cuando te cepillas los dientes. Tambien podes cerrar la canilla mientras te enjabonas las manos o te afeitás. Nunca dejes el agua corriendo.

Arregla las goteras. Aunque parezca poco, el goteo de una canilla puede hacer perder el agua suficiente para llenar una bañera en un mes.

El ahorro de agua trae aparejado un ahorro de energía, ya que el agua es impulsada hacia nuestras viviendas mediante bombas eléctricas.

Calentar el agua con gas en lugar de hacerlo con electricidad, evita que cada familia emita a la atmósfera hasta media tonelada de CO2 al año.

RESIDUOS

Recicla papel, metal y plásticos. Se puede dejar de emitir 1 tonelada de CO2 al año reciclando sólo la mitad de los desperdicios domésticos.

Reutiliza las bolsas de plástico o lleva bolsas propias al supermercado. Cada bolsa que termina en la basura tarda en descomponerse entre 100 y 150 años!

A la hora de comprar dos productos similares, elige el que tenga menos packaging. Se puede dejar de emitir 544 kilos al año si se reduce un 10% la basura derivada de envases.

Evita comprar alimentos y bebidas en envases de plástico. Prioriza los envases de vidrio.

TECHOS VERDES

Mantén tus techos, terrazas y balcones lo mas verde posible, llena de macetas con plantas los ambientes externos.

La vegetación y las plantas son aislantes térmicos, disminuyen los efectos de vientos y la contaminación por partículas en el aire. Además consumen CO2 y producen oxígeno.

TRANSPORTE

Los medios de transporte y carga representan un gran porcentaje del CO2 que se libera a la Atmósfera diariamente. Por eso es tan importante prestarle especial atención a como los utilizamos, ya que aquí es una de las áreas donde mas se pueden recortar las emisiones.

Por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se libera una media de 2,5 kg. de CO2.

Al caminar, andar en bici o usar el transporte público se puede ahorrar casi medio kilo de CO2 por kilómetro al no utilizar tu auto.

Evita los trayectos en coche cuando se trate de distancias cortas, porque el consumo de combustible y las emisiones de CO2 son muchísimo más altas cuando el motor está todavía frío. Los estudios demuestran que uno de cada dos trayectos urbanos en coche es de menos de tres kilómetros, una distancia que se puede recorrer fácilmente en bicicleta o a pie.

Si vas a cambiar de coche, ten en cuenta el consumo de combustible del nuevo vehículo.

No calientes el motor del coche antes de salir; la cantidad de combustible que consume en ese momento es mayor que la que ahorras si comenzás el trayecto con el motor frío. Además los motores actuales ya no necesitan ser precalentados.

Asegúrate que los neumáticos tengan la presión adecuada; si la presión baja 0,5 bares, tu coche consumirá un 2,5% más de combustible para superar la resistencia y, por tanto, liberará un 2,5% más de CO2. Llevar los neumáticos debidamente inflados reduce hasta un 3% el consumo de carburante y la consiguiente emisión a la atmósfera.

No corras: gastarás menos gasolina y emitirás menos CO2. Ir a más de 120km/h aumenta un 30% el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80km/h. Las marchas cuarta, quinta y sexta son las más económicas en lo que se refiere al consumo de combustible.

¿Escuchaste hablar de la eco-conducción? Podés reducir el consumo de combustible un 5%. Poné en marcha el coche sin pisar el acelerador, subí una marcha cuanto antes y mantené la velocidad constante.

Utiliza el aire acondicionado con moderación. Cuando el aire acondicionado del coche está encendido, el consumo de combustible y las emisiones de CO2 aumentan un 5% aproximadamente.

Las bicicletas no contaminan ni generan gases de efecto invernadero y por sobre todo, te hace bien a tu salud!

Comparte los viajes en auto con colegas o vecinos.

COMUNIDAD

Es importante que seas parte del cambio, una forma es hacerle entender a tus amigos y familiares sobre los problemas medioambientales para que tomen conciencia y comiencen a realizar estos pequeños cambios necesarios.

Contribuye con una organización que apoye las causas medioambientales.

Apoya a los políticos que estén trabajando en temas de protección ambiental y cambio climático. En varios países de la región, los Partidos “verdes” ya son muy populares.

Participa y apoya campañas de forestación y reforestación

OFICINA

Compra equipos ecoeficientes

Apaga las luces al final del día o directamente evita usarlas. Muchas de las oficinas modernas tienen amplios ventanales y no necesitan de las luz artificial durante el día. El encenderlas no hará que la empresa luzca mejor, por lo contrario, dará una imagen de derroche y de falta de respeto hacia el medio ambiente.

Desconecta las computadoras y otros aparatos al salir de la oficina o cuando estén sin uso.

Imprime documentos en papel lo menos posible y procurá usar papel reciclado.

VACACIONES

Antes de irte de vacaciones, apagá las luces y no olvides desconectar todos los aparatos que puedas para ahorrar electricidad. Si dejas los aparatos conectados, seguirán consumiendo energía aunque estén apagados.

Si estás entre dos destinos, elegí el más cercano.

En lo posible utiliza mas el tren y menos el avión o el ómnibus.

AGUA CALIENTE

Los sistemas con acumulación de agua caliente, o “termotanques” son más eficientes que los sistemas de producción instantánea y sin acumulación (calefones).

Fijando la temperatura de preparación del agua caliente por encima de los 60˚C se derrocha energía y se pueden producir corrosiones y obstrucciones muy importantes en las tuberías de la instalación.

Racionaliza el consumo del agua.

Una temperatura entre 30 y 35˚C es más que suficiente para tener una sensación de comodidad a la hora de la higiene.

RECICLADO

Los residuos son una fuente potencial de energía y materias primas que puede aprovecharse en los ciclos productivos. De hecho, gran parte de la basura que se genera es recuperable o reciclable.

Reducir el volumen de basura generada, ya sea a través del reciclado o de la compra sustentable, permite reducir emisiones.

Hay que tener en cuenta que algunos tipos de papel, como los plastificados, los adhesivos, los encerados, los de fax, etc. no pueden reciclarse.

El vidrio es reciclable al 100%. Por cada botella que se recicla se ahorra la energía necesaria para mantener un televisor encendido durante 3 horas o la energía que necesitan 5 lámparas de bajo consumo de 20 W durante 4 horas.

La fabricación del aluminio es uno de los procesos industriales de mayor consumo energético y de mayor impacto ambiental. Modere la utilización de papel de aluminio y trata de no consumir productos que vengan en esos envases, como las gaseosas y cervezas, los desodorantes en aerosol, etc.

Reducir las basuras consiste también en rechazar los distintos tipos de envases o empaquetados cuando éstos no cumplan una función imprescindible.

Publicado el enero 12, 2012 en Informacion. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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